No, no me he vuelto loco, hay que cantarlo con la música de la canción del puente a Mallorca.
Pues sí, no va a haber fotos para variar porque tenía la cámara rota (si me mandan algo presentable, ya veré qué hago), pero no tengo nada mejor que hacer y me voy a ver obligado a contaros el viaje-odisea-maldición bíblica que he tenío.
Yo me levanté el viernes para ir al curro con todo organizao y preparado perfectamente, pero, por la mañana empecé a sentirme mal, como con el cuerpo cortao... total que aguanté y me dije que tampoco sería para tanto y me tiré para la estación cuando acabé.
Cogí el tren de las 16:00 y llegué a Atocha a las 21:00, perfecto, se suponía que el autbús a Soria salía a las 21:45, así que muy bien... llego a Avenida de América poco después de las 21:30 y me dicen que el autobús acaba de salir... a estas alturas, al menos, se me había pasado el mal cuerpo y pude esperar tranquilo leyendo hasta que saliese el siguiente bus a las 1:00.
You talking to me?Total, que llego a Soria con más sueño que un probador de despertadores; 3:30, cambio térmico : de los 42 ºC que hacía en Madrid a las 22:00, a los 15 ºC que hace allí. Llamo a radio-taxi y pido un taxi... y me sueltan que para que ciudad... ¿como?... que llevaban desde el mismo sitio Zaragoza, Huesca (creo) y Soria (cosas veredes)... pos Soria... ah... vale, pues hay que avisar al taxi de guardia, a ver si hay suerte y está por ahí... no estaba por ahí, parece ser que la despertaron porque llegó 40 minutos tardes (en los que estaba monísimo yo, ahí, pasando frío con mis bermudas, mi manga corta y mis sandalias, una alegría, vamos)... bueno, por eso y por la bronca que me echó cuando le dije que el hotel estaba en las afueras (aclaro que no eran ni diez minutos en coche desde la puerta de la estación, que el concepto de afueras cambia mucho según la ciudad).
Después vimos a un camionero haciendo un adelantamiento bastante sancionable y me empezó a soltar que ella había sido camionera y que pasaba como con los taxistas, que si pagaban justos por pecadores, que si vaya fama que les poníamos... en fin, otro puteo en toda regla.
Llegué al fin al hotel y no quería más que caerme muerto en la cama.
Al día siguiente descubro que en el mismo pasillo que yo, están los padres del novio, lo que nos vino genial, él me llevó a la ciudad por la mañana (y a la vuelta) y lo le di conversación para no tener que tenerla con sus padres, que es que en esos días los mayores se ponen más padres que nunca...
La comida muy bien, mucho cachondeo, en la mesa éramos dos de Madrid, dos de Puertollano, uno de Valencia, dos de Viena, uno de Trinidad y Tobago y el menda... bastante animado todo.
Después de la comida, hubo una pausa para descansar y por la noche había un pub resevado para la ocasión. La siesta me vino de perlas, porque me encontraba otra vez algo peor, pero después de la siesta, me levanté como nuevo :D.
Por la noche genial, salvo porque el de Viena fue la segunda persona en un mes (el otro fue un gabacho en Málaga), que me dijo después de estar hablando conmigo en inglés y de chapurrear un poco de alemán, me dice que no soy "un español normal"... me da mucha pena que los extranjeros den por hecho que los españoles somos tan cazurros que no somos capaces de aprender (o tan vagos que no queremos, no sé que es peor... aunque quizá esto último) otro idioma... y lo peor es que viendo lo que hay por ahí es hasta comprensible que lo piensen.
Está viejito, pero sigue valiendo.
EL domingo me levanté para coger el autobús a las 8:15, para llegar a Madrid a eso de las 11:00 (algo antes) y echar el día allí, había quedado y todo para comer con una amiga... pero a mitad de viaje, me empecé a poner malísimo y ya sólo pensaba en llegar a Cartagena, me fui volando a Atocha; de ahí, a cambiar los billetes; uno para las 13:00, albricias. A las 18:00 en Cartagena... no sé como no me dio algo en el tren, casi no comí porque me dolía la garganta al tragar y todo.
Llego a mi casa y me voy de ahí a urgencias... amoxicilina, lidocaína y paracetamol, claro. 39'5 ºC de fiebre (cómo narices llegué de Soria a Madrid). Además, al no poder tragar, no podía comer... cené un vaso de leche.
Ahora sí se puede decir con propiedad que estoy caliente, jajaja.
Bueno, a pesar de eso y algo destemplado fui a currar ayer... no fui un día muy duro... como había perdido totalmente la voz no me dieron mucho la tabarra.
Ahora estoy mucho mejor, ya puedo tragar casi normal y no tengo fiebre... si hablo mucho me duele, pero poco más.
Bueno, peor fue lo del reventón del neumático de la semana pasada... pero eso es otra historia.