El amor es como un resfriado. Nunca sabes cuándo ni por qué lo coges, nunca sabes cuando se van a curar y al final te dejan hecho polvo. Cuando está acabando, en lo peor, hay dolor de pecho y sobre todo... no hay nada peor que uno mal curado.
Su síntoma más característico, los besos, son como los estornudos, súbitos , inesperados, a veces los ves venir, a veces no y otras los esperas... y así te quedas...

Esta foto es el "Beso en el Hotel de Ville" de Robert Doisneau. Es la primera foto conocida que cuelgo desde el post de la "barras y escobas". Ya tocaba. Es una de mis fotos favoritas y tiene el don de transmitir la inmediatez, la pasión, la esperanza... de ver como a pesar de que el tiempo avance sin posibilidad de ver otra cosa que la estela que deja, se pueden detener instantes como este, que no tienen valor en sí mismos, pues son pasado... pero tienen valor por cuanto sabes que en el mismo momento en que miras la foto miles de parejas en el mundo estarán delante de su personal Hotel de Ville, pueden estar paseando por las calles de Colonia, a la sombra de la catedral, o a punto intentar cruzar el río Grande, pueden estar descansando después de un día de trabajo en los cafetales de África o deslumbrados por el sol de Times Square, pero en esencia son los mismos... todos los amantes son los mismos, todos los amantes serán los mismos.
Tras muchos años en los que se creyó que la foto era un robado, el autor confesó que era un posado. Hay mucha información en la red, pero lo más destacable es que el autor vio a la pareja besándose en el Hotel de Vile. Robert Doisneau estaba haciendo un reportaje para la revista Life y tenía que mandar fotografías del "Amor en la primavera de París"... la cuestión es que le pareció tan apasionado como se besaban que les preguntó si les importaría hacer un posado. Ellos eran estudiantes de interpretación y la relación duro ocho meses.
A mucha gente le parece que el hecho de que fuese un posado y de que se haya sabido que la pareja de la foto se rompió sin conocer dos otoños le quita fuerza... yo creo que es al revés. Es terrible ver la imagen como representación de la perfección, es mejor verla como lo que es, un momento de dicha en una pareja cualquiera, al final es mejor saber que la foto es real que no saber... saber que es más real de lo que sería si hubiese sido un posado anónimo.
P.D.: Tiene gracia, lo que ha gustado la entrada esta... y yo que estuve a punto de borrarla por que creía que me había quedado cursi en exceso...
Su síntoma más característico, los besos, son como los estornudos, súbitos , inesperados, a veces los ves venir, a veces no y otras los esperas... y así te quedas...

Esta foto es el "Beso en el Hotel de Ville" de Robert Doisneau. Es la primera foto conocida que cuelgo desde el post de la "barras y escobas". Ya tocaba. Es una de mis fotos favoritas y tiene el don de transmitir la inmediatez, la pasión, la esperanza... de ver como a pesar de que el tiempo avance sin posibilidad de ver otra cosa que la estela que deja, se pueden detener instantes como este, que no tienen valor en sí mismos, pues son pasado... pero tienen valor por cuanto sabes que en el mismo momento en que miras la foto miles de parejas en el mundo estarán delante de su personal Hotel de Ville, pueden estar paseando por las calles de Colonia, a la sombra de la catedral, o a punto intentar cruzar el río Grande, pueden estar descansando después de un día de trabajo en los cafetales de África o deslumbrados por el sol de Times Square, pero en esencia son los mismos... todos los amantes son los mismos, todos los amantes serán los mismos.
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Tras muchos años en los que se creyó que la foto era un robado, el autor confesó que era un posado. Hay mucha información en la red, pero lo más destacable es que el autor vio a la pareja besándose en el Hotel de Vile. Robert Doisneau estaba haciendo un reportaje para la revista Life y tenía que mandar fotografías del "Amor en la primavera de París"... la cuestión es que le pareció tan apasionado como se besaban que les preguntó si les importaría hacer un posado. Ellos eran estudiantes de interpretación y la relación duro ocho meses.
A mucha gente le parece que el hecho de que fuese un posado y de que se haya sabido que la pareja de la foto se rompió sin conocer dos otoños le quita fuerza... yo creo que es al revés. Es terrible ver la imagen como representación de la perfección, es mejor verla como lo que es, un momento de dicha en una pareja cualquiera, al final es mejor saber que la foto es real que no saber... saber que es más real de lo que sería si hubiese sido un posado anónimo.
P.D.: Tiene gracia, lo que ha gustado la entrada esta... y yo que estuve a punto de borrarla por que creía que me había quedado cursi en exceso...







